Para ti, Lay:

Mucho amor nos diste, cuando estuviste con nosotros
Fuiste especial, como tu no hay otro
Siempre recordaré tu serena sonrisa
Estar junto a ti, ha sido una maravilla

Cuando yo era un niño, a todos lados nos cargabas
Si mi bicicleta se dañaba, tu me la arreglabas.
Diste tu vida para ayudar a otros
Gente como tú, son un gran tesoro.

Si me antojaba de algo, rápido me lo comprabas
Con muchísimo orgullo, se te veía en la cara.
Eventualmente, cosas te empecé a pedir
No por necesidad, sino para verte sonreir.

Cada vez que necesitaba algo
Ibas a estar ahí, sin pensarlo
Dándolo todo con mucho amor
Todo lo hacías directo del corazón.

Todos los jueves, a la escuela me buscabas
Y a 10 millas por hora, a tu casa me llevabas
Con todo tu orgullo, bién lento guiabas
Pero a todos los sitios, eventualmente llegabas.

Siempre fuiste callado, y a todos escuchabas
Pero tu pasividad, a todo el mundo agradaba
Mami Golín te carreteaba, y a sus fiestas te llevaba
Entre todas las americanas, en una ezquina te sentabas.

Mami Golín te pedía mucho, y el en todo le cumplías
Entre mandado y mandado, sabías cuanto te querían
Una pareja ejemplar, de verlos lo presentías
Parejitas como ellos, ya casi nunca existían.

Puerto Rico los conocen, como los eternos novios
Y el amor que se tenían, parecía algo de locos
A donde quisieran ir, él siempre la llevaba
Cuando al sitio llegaba, él la puerta le aguantaba.

Económicamente hablando, siempre estuviste estable
Tus antojos, viajes y médicos, sin problema pagaste
Con todas las cosas que hiciste, es realmente admirable
Que pagaste todas tus deudas, y no tuviste que embrollarte.

Como un gran soldado, fuertemente aguantaste
Y seis largos meses, a la muerte le robaste
Durante todo ese tiempo te dejaste querer
Y tus bellos sentimientos, nos permitiste ver.

Si te visitábamos, una sonrisa nos dabas
Aunque estuvieras en dolor, nunca te nos quejabas
El 20 de marzo, físicamente te fuiste
Pero tu amor y alegría, en nosotros fundiste.

Siempre quisiste vivir, y ver las cosas bonitas
Se te cumplió tu deseo, bailaste en la boda,
de Margarita

J.R.